De vuelta a casa después de ver una película de miedo estaba más alerta de lo que lo estaba normalmente. No soy una persona miedosa, pero ahora envuelta en la oscuridad de la noche camino al coche, cualquier ruido era susceptible de llamar mi atención.
Hacía frío y tenía los músculos encogidos y tiritaba sin parar, pues al salir de casa hacía incluso calor y no había cogido la chaqueta. La primera vez que iba al cine sola y encima a ver una película de miedo. Siempre he sido valiente y me he vanagloriado de no sobresaltarme en ellas, pero me
he dado cuenta que era porque me sentía protegida al sentir el hombro de mi chico al lado, y hoy no lo tenía..
Sin darme cuenta se me clavaron una a una las escenas del film en la cabeza y en esa calle solitaria hasta me daba la impresión que alguien me estaba siguiendo. ¿Era mi imaginación o algo real? Tenía que descubrirlo..
Cuando paraba mis pasos de golpe ese pequeño ruido de fondo acompasado paraba también y eso me asustaba aún más, porque parecía que su intención fuera acallar sus pasos con el sonido de los míos propios.
Pese al frío estaba como sudando de los nervios contenidos que tenía, ya que no podía dar a entender el miedo que tenía para no parecer débil.
Ya veía el coche frente a mí y los últimos pasos se me hacían eternos. Tenía la tentación de girarme, al menos para dar a entender que estaba alerta y que no me iban a pillar desprevenida. Me decidí y me giré y me encontré la visión de la calle a oscuras y justo en la esquina que había pasado unos momentos antes me pareció ver una sombra en el suelo, como una cabeza asomando y eso ya me sobresaltó más.
No era mi imaginación, eran reales los pasos, me sentía sola, desprotegida y ya podía oir el alborotado ritmo de mi corazón y mis pasos acelerarse disimuladamente. Volví a oir esos pasos acompasados a los míos, pero esta vez no fuí valiente de girarme, casi que pensé que si no lo veía tendría menos miedo y me daría tiempo a ir al coche.
Metí la mano en el bolso para coger la llave del coche y no estaba en el bolsillo de siempre ¡ lo que faltaba! Rebusqué en el bolso por todos sus rincones hasta que la encontré. Pero bajé mi mirada al suelo y....Allí estaba aquella sombra de antes.¡No podía ser!
Tenía que girarme pero momentos antes noté una mano en mi hombro y...
-¡Cariño! mira que sabía que tendrías miedo al salir del cine y he venido a acompañarte, pero pensé voy a seguirla sin que se entere a ver cómo actua jajaja.
-¡serás.....! ¿sabes el miedo que he pasado? creí que eras un ladrón.
Me cogió entre sus brazos, me sentí protegida de nuevo y me dió un beso que fué de los más dulces que he recibido, no sé si sería por la tranquilidad que me transmitía al ver que no me seguía un extraño sino mi chico...